Introducción

Olvera, pueblo blanco de la Sierra de Cádiz

Olvera, con su particular fisionomía, se nos presenta como un conjunto tan diverso bajo la común predominancia de la montaña. Un espacio donde las tierras rojizas salpican con los manchones de matorral junto a otras áreas donde vemos dibujadas en las lomas de las pequeñas parcelas del verdeante cereal o del amarillento de las rastrojeras, pero sin desaparecer nunca la sensación de lo serrano, de la tierra de monte con que Olvera se define paisajísticamente.

Esta es la impresión más inmediata que del pueblo toman los visitantes que se acercan a conocerlo. Su interior lleno de incalculable valor turístico sorprende gratamente, acompáñanos a descubrirlo.

Historia

Su historia se presenta llena de incógnitas e interrogantes, siendo para algunos la Hippa o Hippo Nova que Plinio menciona en su “Historia” y para otros una mansión romana, Ilipula Minor, en el itinerario de Cádiz a Córdoba. Se carece de otras noticias de las épocas romana y visigoda y ya en las crónicas musulmanas aparece como un enlace fronterizo en la zona avanzada del poder musulmán en la serranía (Wubira o Uriwila).

La conquista cristiana se planifica en Sevilla, formando parte de la estrategia de avance hacia el estrecho de Gibraltar para impedir la entrada de musulmanes. En una primera expedición pierden los cristianos el pendón de Sevilla, que ondeó en el castillo olvereño. La guarnición de Olvera no puede resistir el definitivo asedio cristiano que se apoya en “máquinas e ingenios bélicos” que atemorizan a los nazaríes. La fortaleza de Olvera será ocupada por primera vez en 1327 por las tropas del rey Alfonso XI. Tras las negociaciones que siguen a la rendición, Ibrahim-ibn-Utmán consigue que se respete la integridad de la guarnición de Olvera y que cada uno de sus habitantes conserve sus viviendas y bienes. Ocupada la villa, los cristianos organizan su asentamiento, lo que se lleva a cabo mediante la “Carta de Población” otorgada el 1 de agosto de ese mismo año (1327).

La Carta de Población libera de las deudas y amenazas de prisión, condonándoles incluso penas por delitos graves, a cualquiera que allí acudiese permaneciendo en la villa durante un año y un día. Era ésta una manera de atraer gente a la población que se aplicó por primera vez en Olvera, extendiéndose posteriormente por toda la frontera. A mediados de este siglo y tras los continuos ataques musulmanes, la villa pasa a formar parte del señorío de don Alfonso Pérez de Guzmán. En 1395 Pérez de Guzmán concierta el matrimonio de su hija con el hijo de los Stúñiga (o Zúñiga), prometiendo como dote la villa de Olvera. En el año 1407 el señorío de Olvera pasará a formar parte de las posesiones de los Stúñiga. Posteriormente es vendida a los Téllez Girón que, convertidos más adelante en los Duques de Osuna, serán los señores de la villa hasta el siglo XIX. Normalizada la situación de Olvera, a partir de 1484, los olvereños dan muestra de su capacidad de iniciativa. Uno de ellos fue Nicolás de Ribera “el Viejo”, nacido en Olvera en 1487, que intervino en importantes acontecimientos de la conquista del Perú. En 1535 fue nombrado primer alcalde de Lima.

Olvera comienza el siglo XVIII con los problemas derivados de la ocupación francesa de la Península. Será sede de un destacamento de las tropas napoleónicas, que se verá constantemente hostigado por las partidas de guerrilleros que se organizan en el pueblo y sus alrededores hasta la retirada francesa en 1812. La centuria avanza y algunos de los episodios de gran trascendencia en la historia de España, tuvieron eco en Olvera, como la revolución de septiembre de 1868, conocida como “La Gloriosa”. Tras la breve experiencia republicana, el regreso de la Monarquía significa para la villa el paso a ciudad, título concedido por Alfonso XII por Real Decreto de 8 de mayo de 1877. Los años de la Dictadura de Primo de Rivera suponen un respiro económico para la ciudadanía olvereña que se beneficia de los trabajos del ferrocarril Jerez-Almargen que recorría de Este a Oeste su término municipal. El proyecto no llegó a terminarse.

En la actualidad y, superadas las dificultades de los primeros decenios del siglo XX, Olvera continúa dedicada a la agricultura, el aprovechamiento forestal y la ganadería, actividades que complementa cada vez más con la explotación turística de la ciudad y sus alrededores, así como con el cooperativismo.

Personajes históricos

Nicolás de Ribera, El Viejo (Olvera (Cádiz) 1487 – Lima 1563) fue un conquistador castellano y primer alcalde de la ciudad de Lima. El apelativo de viejo respondía a su larga presencia en Lima, pues llegó con Francisco Pizarro y fue vecino de la ciudad por casi treinta años. Si bien fue hombre de confianza de Pizarro, Nicolás de Ribera no estuvo en los sucesos de Cajamarca. Llegó al Perú recién en 1533 junto a Diego de Almagro. Fue el primer alcalde de la ciudad de Lima (1535) y repitió el cargo en 1544, 1546, 1549 y1554. Murió en 1563.

Hernando de Luque, eclesiástico español, tomó parte junto con Francisco Pizarro y Diego de Almagro en la conquista del Perú. Nació en la segunda mitad del siglo XV en Olvera (Cádiz). Pasó al Darién en 1514, acompañando al obispo Juan de Quevedo, en la armada del gobernador Pedro Arias Dávila y destacó dentro de la nueva sociedad colonial panameña. Fue nombrado maestrescuela de la catedral y provisor de la diócesis de Santa María la Antigua del Darién. Tras fundarse la ciudad de Panamá, llegó a ser su vicario y párroco. Por encargo del gobernador, participó activamente en los primeros repartimientos de indios realizados en Panamá. En el de 1522, Luque recibió 70 indios en el cacicazgo de Perequete. Dos años después, formó una sociedad con Francisco Pizarro y Diego de Almagro con el fin de organizar una expedición que prosiguiese lo explorado por Pascual de Andagoya, en busca del Perú. Según el plan trazado, la parte administrativa de la expedición corrió a cargo de Luque, Pizarro organizó una avanzadilla y Almagro preparó un barco con víveres y repuestos para acudir en socorro de la vanguardia. En la capitulación de Toledo, del 26 de julio de 1529, que firmó Pizarro con el emperador Carlos V (Carlos I de España), Hernando de Luque solicitó el obispado de Túmbez y se le nombró protector general de los indios. Durante doce años, desempeñó la sede vacante de Panamá, en donde falleció en 1533.

Gastronomía

La cocina olvereña ofrece una exquisita variedad de platos tradicionales y postres que hacen que su gastronomía resulte deliciosa para cualquier paladar. Sabores únicos que hacen del comer un verdadero placer. Platos como sopas pegás, sopa de tomate o el guiso de tagarninas convierten a la cocina olvereña en uno de sus atractivos más reconocidos. Postres propios como torta del lunes, el hornazo o las tortas de carnaval añaden a la repostería un sabor especial.

Tomando como base primordial su preciado aceite de oliva se elaboran platos tradicionales que siguen conservando el sabor de antaño. Su esmerada preparación y las materias primas con las que se elaboran hacen de estos platos una verdadera delicia para el viajero que quiere deleitarse en lo que gastronomía se refiere. Como ejemplo algunas recetas con sabores únicos:

Qué visitar

Se sitúa en pleno casco urbano. Olvera en sí presenta un conjunto arquitectónico bello y esmerado de ahí que en 1983 fuese declarada Conjunto Histórico-Artístico. Son particulares las albarradillas y pequeñas plazas de los diferentes barrios, las fachadas señoriales en C/ Llana y los recovecos en el entramado de callejones y cantillos.

Los orígenes de la actual población de Olvera parecen situarse en torno al castillo árabe y período nazarí. Levantada en el siglo XII, siguiendo un trazado triangular, la fortaleza se eleva sobre la peña conservando muros, torreones y torre del Homenaje. A partir de la misma y, siguiendo los niveles de la pendiente, se proyecta la villa dando lugar a la plaza y a toda una serie de calles, curvas y paralelas, de irregular configuración. Un caserío histórico que alterna la mansión solariega, de portada noble, con los mejores ejemplos de arquitectura popular olvereña.

Qué hacer

Fiestas

Rutas

El privilegiado entorno natural de Olvera la convierte en un punto de partida ideal para disfrutar, deportivamente o en familia, de la Vía Verde de la Sierra, avistar buitreras y una infinidad de actividades al aire libre.

Dónde comer

Dónde dormir

Dónde comprar

Cómo llegar

Situada en plena serranía gaditana, concretamente en el triángulo noroeste de la Sierra de Cádiz, en una encrucijada de caminos entre las provincias de Cádiz, Málaga y Sevilla. Olvera es un pueblo de raíces árabes, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1983. Se encuentra a una altitud de 643 m. sobre el nivel del mar y en una zona montañosa (Peñón de Zaframagón, Sierra de Lújar, Sierra de las Harinas…), que da carácter a su paisaje, en el que las tierras rojizas se salpican con los manchones de matorral, lomas de viejos olivos, cereales y rastrojos. Todo este relieve se ve atravesado por los ríos Guadalporcún y Salado que desembocan en el Guadalete, principal red fluvial de la provincia.

UTM 298.115, 4.090.285
40º39′ lat. norte, 3º71′ long. este

Estación de autobuses

Bellavista, 90. Teléfono de atención al cliente: 605 027477

Compañías de transporte

Transtrés, S.A. (Sevilla), tel.: 95 441 01 11
Automóviles Casado, S.A. (Málaga), tel.: 95 231 59 08
Los Amarillos (Jerez), tel.: 956 329347 – 956731451 | www.losamarillos.es
Los Amarillos (Málaga), tel.: 952 187061 – 952 363024
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